Viernes 22 de enero de 2010
Ereván (RFE/RL).- "Turquía corre el riesgo de revertir esta instancia de acercamiento con Armenia si persiste en vincular el proceso con una resolución del conflicto de Karabagh que beneficie a Azerbaidján", dijo en una entrevista a esta agencia de noticias, el canciller Eduard Nalbandian. Durante el reportaje, el funcionario evitó referirse a una solución inminente de dicho diferendo, afirmando que: "Bakú no está preparada para efectuar concesiones recíprocas en 2010". Al comentar la permanente vinculación que busca establecer Ankara entre las dos cuestiones, Nalbandian reiteró los argumentos de su gobierno: no hay precondiciones establecidas en el diálogo llevado a cabo con Turquía. Insistió en que los Protocolos firmados en octubre pasado entre ambos países, no hacen mención alguna a las disputas por Artsaj.
"De existir condiciones previas, no habríamos iniciado este proceso y firmado los acuerdos bilaterales", dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Armenia. "Si una de las partes decide crear obstáculos artificiales, dilatando las conversaciones, significaría que está asumiendo la responsabilidad del fracaso de este proceso", advirtió.
El presidente Serge Sarkissian amenazó explícitamente con denunciar los acuerdos, si Turquía no los ratificaba incondicionalmente y "dentro de un margen de tiempo razonable". Empero, el mandatario armenio no estableció hasta el momento límites de tiempo para terminar las negociaciones. También Nalbandian evitó mencionar fechas, insistiendo en su lugar con recordar el hecho de que las potencias occidentales y Rusia también reclaman la normalización incondicional de las relaciones turco-armenias.
"Si Turquía da un paso atrás, no sólo estaría violando los acuerdos con Armenia, también demostraría que no respeta la opinión de la comunidad internacional, con todas las consecuencias que esa decisión acarrearía con la consiguiente pérdida de credibilidad en primer lugar", dijo Nalbandian. "Armenia, por otra parte, -sin ganar- tampoco perdería nada de lo obtenido hasta el comienzo de este proceso", concluyó.
Nalbandian respondió también a las críticas de la oposición interna acerca de los Protocolos, en particular sobre la cláusula que prevé la creación de una "comisión de historiadores". "Si fuera cierto lo que dicen los opositores, Turquía se habría apresurado a ratificar estos acuerdos hace mucho tiempo", se jactó el canciller. Nalbandian insistió en que la administración Sarkissian no dejará de trabajar para un mayor reconocimiento internacional del Genocidio Armenio, a pesar de que se diga que la "comisión de historiadores" analizará lo ocurrido en las matanzas y deportaciones de armenios durante el Imperio Otomano. "Esa comisión en cuestión", dijo, "se encargará de restaurar el entendimiento mutuo y la confianza entre los dos pueblos", más que determinar si las matanzas constituyen un genocidio.
Al mencionar la cuestión de Karabagh, Nalbandian puso de manifiesto las recientes amenazas del presidente azerí Ilham Aliev, que pretende recuperar por la fuerza el territorio karabaghí. "Esas declaraciones demuestran que Bakú no está dispuesta para aceptar hacer concesiones recíprocas en el 2010, entonces Azerbaidján continua siendo una amenaza para la seguridad de los habitantes de Artsaj", expresó Nalbandian, añadiendo que las intimidaciones no causan ningún impacto en Armenia o Karabagh.
Aliev volvió a su retórica belicista durante el mensaje que emitió a su nación con motivo del Año Nuevo. Afirmó además que ya había obtenido un amplio apoyo internacional para recuperar Karabagh para Azerbaidján.
El canciller Nalbandian desestimó totalmente sus afirmaciones. "¿Qué dicen los países mediadores? Confirman lo dicho por Armenia: que el problema de Artsaj debe resolverse conforme a los fundamentos y normas del derecho internacional, y en particular los principios de la no utilización de la fuerza, la libre determinación y la integridad territorial. "Una declaración en tal sentido fue aprobada recientemente en Atenas por cincuenta y seis países miembros de la OSCE", recordó.
"Los líderes azeríes están intentando condicionar el resultado de las negociaciones", continuó. "Empero, la cuestión del estatus y la libre determinación de Artsaj deben ser decididos por su pueblo", ratificó Nalbandian. El ministro de Asuntos Exteriores señaló a este respecto que una declaración sobre Karabagh había sido emitida en julio pasado por los presidentes de los Estados Unidos, Rusia y Francia -los tres países que encabezan el proceso de paz-, reafirmando la naturaleza de los "principios básicos" propuestos por los copresidentes estadounidense, francés y ruso del grupo de Minsk de la OSCE. "Contrariamente a las pretensiones azeríes, se indica en ese documento que serán los pobladores de Karabagh quienes decidan su futuro", dijo Nalbandian.
Recordó además la importancia de la referencia hecha por Armenia respecto de la libre determinación de los pueblos en una declaración relacionada con Karabagh que se adoptó en la Conferencia de Ministros de la OSCE que se desarrolló en Grecia en noviembre de 2009. "Por vez primera apareció una manifestación que respeta el derecho a la libre determinación. Y esa declaración también fue firmada por Azerbaidján", manifestó.
Sin embargo, el gobierno azerí sostiene que en virtud de la propuesta vigente del Grupo de Minsk, los habitantes de origen armenio de Artsaj, sólo podrían ejercer el derecho a su autodeterminación en el marco de la integridad territorial de Azerbaidján. Estas interpretaciones, diametralmente opuestas del acuerdo ofrecido por Minsk, plantean dudas acerca de la real capacidad de los mediadores de lograr que las partes en conflicto superen sus desacuerdos en un plazo inmediato.
El canciller advirtió que no deben tenerse demasiadas expectativas respecto del proceso de negociación durante los próximos meses. "No veo ningún sentido en acelerar artificialmente el proceso y creo que todo el mundo está de acuerdo con ello", dijo. "Por supuesto, algunos avances se han logrado", agregó. "Pero no fueron suficientes esos adelantos. Si somos capaces de mantener la dinámica positiva del año que finalizó, entonces tal vez logremos mejorar las perspectivas para una resolución del conflicto".
Autor: Anna Israelian, Aghasi Yenokian
Fuente: Diario Armenia - 21/01/2010