Martes 29 de diciembre de 2009
Consejo Nacional Armenio de los Estados Unidos (ANCA)
Washington (ANCA).- El principal patrocinante de la propuesta de reconocimiento del Genocidio Armenio en el Parlamento de los Estados Unidos, el senador demócrata Adam Schiff, reiteró la necesidad de adoptar la resolución (H.Res 252) como un paso imprescindible para enfrentar la campaña negacionista turca y sentar las bases para una relación duradera entre Armenia y Turquía, basada en la verdad. La acción del representante Schiff llegó como respuesta a una nota de la Asamblea de Asociaciones Turco-Americanas (ATAA) y la Federación de Asociaciones Turcas de América (ALCA) dirigida al legislador demócrata donde se cita a la comisión mixta de historiadores promovida en los Protocolos firmados entre Armenia y Turquía como justificación suficiente para bloquear el proceso de reconocimiento y condena del Genocidio Armenio.
"Los Protocolos Turco-Armenios , que son apoyados por los Estados Unidos, Rusia y Europa, incluyen la creación de una Comisión Histórica para investigar los acontecimientos de 1915", explican Gunay Evinch y Kaya Boztepe, presidentes de la ATAA y el ALCA, respectivamente. "Esta investigación tratará necesariamente la rebelión armenia de entre 1885 y 1919, período en el cual fallecieron más de un millón cien mil judíos y musulmanes otomanos, y sus consecuencias para los sediciosos armenio otomanos y sus partidarios", continúa la declaración poniendo de manifiesto el nivel de la propaganda negacionista del Genocidio Armenio impulsada por el gobierno turco.
En su respuesta del 18 de diciembre, el legislador Schiff explicó:"He recibido su carta sobre la resolución acerca del Genocidio Armenio (H.Res 252) y luego de leerla detenidamente me siento más seguro que nunca que la mejor manera de garantizar que no se olvide a las víctimas del Genocidio Armenio es aprobar la resolución. Noventa y cuatro años atrás, el gobierno del Imperio Otomano cometió los que se considera casi universalmente como el primer genocidio del siglo XX, el Genocidio de los Armenios. En el momento en que se puso fin a las atrocidades en 1923, un millón y medio de hombres, mujeres y niños habían sido masacrados mediante disparos, golpeados o forzados a morir de inanición, violados y forzados a marchas a través de ardientes desiertos.
A pesar de haber sido condenados algunos de sus principales responsables al finalizar la Primera Guerra Mundial, el estado turco jamás aceptó la responsabilidad por los actos de gobierno de su predecesor y obstinadamente sostiene que el genocidio nunca tuvo lugar. Incluso en la actualidad, los turcos tienen prohibido debatir abiertamente respecto del genocidio y si lo hacen están sujetos a enjuiciamiento. El fracaso de Ankara en reconocer la verdad sobre los acontecimientos de 1915/23 ha complicado la relación de Turquía con los Estados Unidos y un buen número de países europeos, siendo además un obstáculo a los esfuerzos turcos para ingresar a la Unión Europea.
Las pruebas del genocidio son abrumadoras. Periódicos estadounidenses, en especial el New York Times, narraron el genocidio con grandes detalles. Diplomáticos estadounidenses destacados en todo el Imperio Otomano inundaron con cables y otros informes que relatan la matanza de los armenios. En 1919, el Congreso de los Estados Unidos aprobó una ley que permitió socorrer a las víctimas y el pueblo de este país contribuyó con dinero para ayudar a los sobrevivientes. Nuestro archivo nacional alberga miles de cables, informes, testimonios de testigos presenciales, fotografías y otras pruebas que certifican la existencia de una deliberada campaña de exterminio.
Durante los últimos 90 años, el pueblo armenio ha buscado justicia; ha luchado por contener su sufrimiento inspirando a un joven judío polaco a acuñar el término genocidio, reconocido por la comunidad internacional. En respuesta, el gobierno turco mantiene por décadas una política de lucha contra cualquier intento por parte de los Estados Unidos o de otras naciones de reconocer lo realmente sucedido al pueblo armenio.
A principios de este año, los gobiernos de Turquía y el estado moderno de Armenia, firmaron los protocolos que, tras la ratificación por los respectivos parlamentos de los dos países, terminarían con el bloqueo de dieciséis años de Turquía contra una Armenia sin salida al mar. La frontera va a abrirse y el pueblo armenio, que ha sufrido privación económica y aislamiento físico como resultado de bloqueo de Ankara, sin duda se beneficiará. Y abrir las fronteras también ayudaría a Turquía en su búsqueda de adhesión a la UE, clausurando además un irritante capítulo de la relación de Ankara con la comunidad internacional.
Mientras que apoyo firmemente el levantamiento del bloqueo de Armenia y el mejoramiento de las relaciones entre ambos países, comparto la profunda preocupación de muchos armenios y armenio-estadounidenses acerca de la inclusión en los Protocolos la creación de una comisión de historiadores que examinará el pasado y en particular el Genocidio Armenio. Mucho me temo que la diminuta Armenia se vea forzada a aceptar un encubrimiento de la historia para poner fin al punitivo bloqueo que sofoca su desarrollo económico y amenaza a condenar a otra generación de niños armenios a la pobreza...
La mejor vía de asegurarnos que se reconozca la verdad sobre el Genocidio Armenio es que el Congreso de los Estados Unidos actúe para conmemorar a las víctimas, mientras aún un puñado de sobrevivientes está todavía con nosotros...
Hablando ahora y nombre de los americanos, la Cámara de Representantes puede prevenir cualquier esfuerzo de Turquía para forzar a las víctimas de uno de los crímenes mayores de la historia a ser cómplices del negacionismo. La verdadera reconciliación entre Armenia y Turquía debe estar basada sobre la verdad..."
"La enérgica respuesta del congresista Adam Schiff a la ATAA y el ALCA, rechaza los intentos de Turquía de utilizar los Protocolos recientemente firmados entre Armenia y aquel país para bloquear el reconocimiento del Genocidio Armenio", dijo Aram Hamparian, director ejecutivo del ANCA. "Valoramos, asimismo, las enérgicas palabras del representante, su posición de principios y sus incansables esfuerzos por establecer firmemente la verdad en el Genocidio Armenio...", concluyó Hamparian.
La resolución H.252 fue presentada el 17 de marzo de este año bajo el patrocinio del parlamentario Adam Schiff y George Radanovich de California, este último de extracción republicana, Frank Pallone, demócrata por Nueva Jersey, y Mark Kirk, republicano por Illinois. A la fecha ya reunió 135 copatrocinantes. En el Senado estadounidense está vigente la presentación de la S.Res.316, que fuera presentada por los senadores Bob Menéndez (demócrata, Nueva Jersey), John Ensign (republicano, Nevada) y tiene ya numerosos adherentes.
Ambas propuestas son idénticas a la adoptada por el Comité de Relaciones Exteriores del 110° Congreso y que fuera aceptada públicamente por el candidato a la presidencia de los EE.UU. Barack Obama, su actual vicepresidente Joe Biden y la secretaria de Estado, Hillary Clinton. Desde la nueva presentación de las resoluciones que piden el reconocimiento del Genocidio Armenio. El presidente Obama ha roto su promesa de reconocer el crimen de lesa humanidad sufrido por los armenios en manos del Imperio Otomano turco, dejando atrás todas las declaraciones y compromisos asumidos durante su estancia en el Senado.